Aborto y criminalidad

Vamos con un post polémico…

Hay temas en los que es muy difícil mantener un discurso racional, y el aborto es el ejemplo más nítido. Cualquier discusión sobre el tema se convierte enseguida en una sarta de insultos de los pro-vida hacia los asesinos-malnacidos-furcias que defendemos la capacidad de elegir de la mujer. Solía decir la Iglesia, cuando era sabia, “In necesariis, unitas; In dubiis, libertas; Et in omnibus, caritas”. Es decir: “En lo necesario, unidad; En la duda, libertad; Y en todo, caridad”. Pero hoy no reconocen que no sabemos cómo la materia se vuelve consciente y que, por tanto, es un biologismo barato el considerar que todo óvulo fecundado es una vida humana. En realidad, el razonamiento es lo de menos, porque no hay argumentación, sólo evocación a los sentimientos más primarios.

Pero en este blog nos caracterizamos por un desmedido afán de razonar. Aviso al lector: entre aquí con espíritu abierto, y deje (en la medida de lo posible) sus sentimientos a la entrada. Porque vamos a apelar a su ser razonable.

Empecemos con una pregunta sencilla:

¿Qué efectos tiene, sobre una sociedad, la prohibición del aborto?

Hasta el siglo XIX, la prohibición del aborto entraba en el saco de leyes que no había manera de imponer en la práctica. Sólo con la llegada del control político de la sanidad aparece un dilema legal real. Y a lo largo del siglo XX, muchos países han jugado con él, modificando las leyes con un fin: controlar la tasa de natalidad. ¿Y las cuestiones éticas? Seamos serios, son secundarias.

Entre los países que se han embarcado en este peligroso juego estuvo Rumanía. En 1966, Ceausescu, nuevo dictador del país, decidió prohibir el aborto y realizar un control exhaustivo sobre la planificación familiar. Bueno: una eliminación de todo intento de planificación familiar. Pensaba que una Rumanía más poblada sería una Rumanía más poderosa. En poco tiempo se dobló la tasa de natalidad. Pero el país era pobre, muy pobre. Y muy mal gobernado. Así que, en lugar de poderosa, Rumanía se encontró a sí misma superpoblada. Y el exceso poblacional estaba compuesto por niños no deseados. Estos niños no deseados fracasaron estrepitosamente en los estudios, y en su incorporación al mercado laboral. Y muchos de ellos terminaron como delincuentes. Fueron estos niños y sus coetáneos los que, ya adultos, forzaron la única condena a muerte de un dictador de Europa del Este. Tras la democratización, el aborto fue legalizado de nuevo. El número de abortos fue increíblemente alto: uno por cada 22 habitantes!!!

A principios de los 90 la tasa de criminalidad disminuyó enormemente en EEUU. ¿Dónde se han ido los criminales? ¿Ha sido la mejora del nivel de vida, la acción policial? Los estudios mostraban que, aunque eran factores relevantes, no explicaban en absoluto el descenso enorme observado. En el año 2000, Donohue y Lewitt publicaron “The Impact of Legalized Abortion on Crime”. En este artículo estudiaban estadísticamente la correlación entre prohibición del aborto y tasa de crimen en EEUU.

En EEUU, el aborto se legalizó, en la práctica, tras el caso Roe v. Wade, en 1973. En esta sentencia judicial, los derechos de la madre y del estado se “equilibraban” mediante el establecimiento de una ley de plazos. La tasa de abortos se disparó en EEUU, llegando a un aborto por cada 2.25 nacidos vivos. 1’6 millones de abortos en 1980. Es una cantidad enorme. De haber estado prohibido el aborto, todos esos niños habrían vivido. ¿Habrían sido felices? Algunos sí, otros no. Pero, desde luego, sus cartas eran mucho peores que las de sus compañeros de cohorte. Todos ellos habrían sido niños no deseados. La mayoría habría nacido en hogares pobres, de madres adolescentes y solas. Es un cocktail mortal.

Los estudios estadísticos avalan este razonamiento: la tasa de criminalidad cayó dramáticamente alrededor de 18 años después, a principios de los 90. ¿Es casualidad? Puede. Había cinco estados en EEUU que legalizaron antes la ley de plazos: Nueva York, California, Hawaii, Alaska y Washington). En los cinco, la tasa de criminalidad cayó antes. ¿Cuánto antes? Creo que lo adivináis: 18 años después de la adopción de la ley de plazos. ¿Es necesaria más evidencia? Siempre lo es. La correlación se cumple, si se estudia con el cuidado apropiado, en el resto de países del mundo. Más aún: la correlación es tanto más fuerte cuanto mayor es la tasa de abortos que se produce al levantarse la prohibición. Ese número, recordémoslo, es una medida de la cantidad de niños no deseados.

Siempre advierto de que correlación no es lo mismo que causación. Tras demostrar que los dos eventos están correlacionados, ¿cómo demostrar que, realmente, uno causó el otro? A decir verdad, no se puede. Sólo puedo alegar que resulta extremadamente razonable, sobre todo teniendo en cuenta la gran diferencia de tiempo entre los dos (18 años). Desde luego, disminuir la criminalidad no fue la intención legislativa, era muy difícil de prever.

Por supuesto, la ley de plazos tuvo otros efectos en la sociedad americana. El número de concepciones se incrementó en un 30%, señal de que los americanos usaban el aborto como un método anticonceptivo (idea estúpida donde las haya). Disminuyó dramáticamente el número de infanticidios y la tasa de maltrato infantil. Y, por supuesto, las bodas de penalty.

El aborto y la antropología filosófica

Y ahora, no puedo evitarlo, me gustaría discutir en términos ético-filosóficos. ¿Cuándo comienza la vida? No lo sabemos, ciertamente. Dar un acontecimiento biológico como señal de arranque es arbitrario: ¿ocurre algo mágico, algo trascendente, cuando el óvulo y el espermatozoide se funden en una sola célula? No creo, la verdad. La idea es de un biologismo estúpido. ¿Por qué precisamente entonces, no un instante antes o después?

Vayamos entonces algo más atrás: ¿por qué nos repugna dañar a un ser humano? Pues porque es nuestro semejante. Ciertamente, tenemos un sentimiento moral que nos impide hacer daño a quien se parece a nosotros, porque sentimos empatía con su dolor. Y ese sentimiento moral es imprescindible para la sociedad. ¿Qué tipo de semejanza despierta ese sentimiento? Pues la semejanza física y la semejanza intelectual. No podemos dañar a alguien cuyo cuerpo parece humano, o a alguien cuya inteligencia parezca humana. ¿Y el embrión?

Considerad el siguiente diálogo para besugos filosóficos, que ilustra el argumento que me gusta llamar “el bloqueo del desarrollo natural”.

– ¿Cómo sabes que un aborto es la muerte de un niño? Al ver un embrión de 2 meses no me parece ver ninguna figura humana.

– Pues porque, si le hubieras dejado evolucionar libremente, se habría convertido en un niño.

– Ah. Entonces, yo hice algo, y ese algo evitó que un niño naciera. Y, por tanto, le he matado.

– Eso es.

– Entonces, si un día puedo violar a una chica y me contengo, estoy matando un niño, ¿no?

– ¿Y esa gilipollez?

– Bueno, yo hago algo, y ese algo evita que un niño nazca. Así que le he matado.

En efecto, si consideramos que un embrión es ya un niño porque, dejado evolucionar libremente, se convertiría en un niño, entonces estamos matando un niño cada vez que una acción nuestra evita un embarazo. Como por ejemplo, cuando te pones un preservativo. O, mejor aún, cuando decides no mantener relaciones sexuales. Como decía El Mundo Today, usando el humor como herramienta dialéctica, cada mujer menstruando está abortando.

La Iglesia siempre ha apoyado la extensión de la cantidad de vida, aunque fuera en detrimento de la calidad de la misma. ¿Merece la pena vivir, a cualquier precio? En mi opinión, no. Yo no creo que mi propia vida deba ser antepuesta a cualquier otra consideración. Por ejemplo, yo mismo puedo considerar que, por algún motivo, ya no merece la pena vivirla, y desear terminarla. Y podría ocurrir que terminar con mi vida mejorara drásticamente la calidad de vida de muchas personas. En ese caso, me parece que sería necesario éticamente poner todas las opciones sobre la mesa.

Entonces, ¿por qué la Iglesia se ha empeñado en proteger tanto a los embriones? De hecho, los embriones reciben un trato especial, una protección mayor que el resto de seres humanos. Pensemos en los anti-abortistas que están a favor de la pena de muerte. O en todos aquellos a los que los recortes en sanidad no les importan, cuando es obvio que ya están adelantando la muerte de muchas personas. Es obvio: se trata de una estrategia del poder. Prohibir el aborto es una manera de incrementar la población, lo cual puede ser muy beneficioso. Sobre todo para los poderosos. Más soldados en una guerra. Más obreros -y, por tanto, más presión para bajar los salarios. Más sumisión: los padres y madres de ocho hijos no pueden pensar en la revolución, están demasiado ocupados consiguiendo la próxima comida. Cuando los poderosos se sienten seguros de sí mismos, pueden relajar la presión sobre el pueblo, permitiendo una ley de plazos.

Un deseo: que cada niño que nazca sea deseado.

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Publicado el julio 22, 2012 en Uncategorized y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 25 comentarios.

  1. Muy bien. No conocía la correlación entre el aborto y la criminalidad, es un dato realmente interesante.

    Aunque sé que te gusta que discutamos aquí los temas de actualidad desde un punto de vista más general que coyuntural, no puedo evitar mencionar el motivo que ha vuelto a poner el aborto en boca de todos: la intención de Gallardón de eliminar, como motivo legal para abortar, la presencia de malformaciones.

    Es un movimiento extraño viniendo de alguien que en lo social se ha mostrado habitualmente como liberal (apoyaba las fiestas del orgullo gay, ha casado a gays, etc). Por eso merece que lo analicemos con cuidado.

    Creo que el motivo para ese movimiento está muy relacionado con otros posts tuyos: Si Gallardón empieza desde ya a intentar congraciarse con los votantes más a la derecha, eso sólo puede significar que ve (relativamente) cercano el momento en que deba pugnar por la dirección de su partido. Su imagen habitual de centrista dentro de su partido (al menos en lo social) le impediría ser aceptado por todo el PP como su líder. Pero ese problema podría desaparecer si obtuviera el apoyo de los conservadores religiosos. No olvidemos que, tradicionalmente, mostrarte como radical impide ganar elecciones, pero permite ganar el apoyo de la militancia de tu partido. Y, una vez elegido como líder de tu partido, ya tendrás tiempo después para centrar tu imagen antes de las elecciones.

    Si Gallardón empieza a tomar posiciones para poder ser aceptado por el PP como su líder, eso significa que ha calculado que el trono de Rajoy se podría tambalear más pronto de lo que podría pensarse estando al principio de una legislatura. Con mayoría absoluta, es evidente que no son los demás partidos los que amenazan la posición de Rajoy. Por eliminación, deduzco que lo que Gallardón calcula que amenaza el trono de Rajoy es… ¡la calle!

    No subestimemos las predicciones que hace Gallardón para escalar peldaños. Hasta ahora le han funcionado muy bien.

  2. Una lectura política muy interesante, NP-completo. Yo completaría tu análisis de esta manera. En España NO hay diez millones de liberales-económicos. De hecho, si hay un millón, ya me parecerían muchos. Pero sí que hay diez millones de conservadores. En circunstancias normales, diez millones de votos no son suficientes para asegurar el éxito electoral. Cuando hay un partido de izquierdas en España que ilusiona, siempre triunfa. Pero, con el PSOE en caída libre, Gallardón sabe que su único obstáculo en su lucha por el Trono de Hierro es… Rajoy. En realidad, su mayor riesgo es que la gente tenga memoria histórica, y que comience a divulgarse la imagen de Gallardón como un oportunista. Creo que su lema debería ser la frase de Groucho: “¡Estos son mis principios! ¡Y, si no le gustan… tengo otros!” 😀

    La otra cara de tu análisis es que Gallardón ve próximo el final de Rajoy. Estamos de acuerdo, pero creo que no es la calle lo que más temen. En realidad, en la situación actual, sin elecciones a la vista, sólo un movimiento masivo de desobediencia civil podría hundir al gobierno… y no creo que estemos aún cerca de eso. En Grecia, por ejemplo, no ha llegado a ocurrir. La razón por la que Gallardón ve próximo el final de Rajoy es la Unión Europea. Rajoy estaba tan preocupado por llegar al poder… que jamás pensó en qué hacer cuando lo tuviera. Merkel sólo tiene un objetivo: que los bancos alemanes cobren sus deudas. Y eso cada vez es más difícil. Cuando se dé cuenta de que es imposible, cerrará el grifo del todo a Rajoy, la prima de riesgo se doblará… y Rajoy tendrá que dimitir. Entonces, Gallardón acariciará el lomo de su gato y reirá malévolamente… “mwahaha!!!” 😉

  3. Me resulta curioso la ausencia de discusión que ha provocado este post… Otros, que me parecían mucho menos polémicos, han causado un revuelo mucho mayor. Sólo he discutido con una persona al respecto. Sus argumentos eran los típicos: los derechos del neonato, etc. etc. Y discutiendo con él, se me ocurrió el término “misticismo biologista”. El argumento típico de los prohibicionistas se puede parafrasear así:

    “Cuando dos células haploides, provenientes de humanos del sexo opuesto, combinan sus ADN para dar lugar a una célula diploide, Dios abre el armario de las almas y otorga una a la célula resultante”.

    Sí, suena freaky. El misticismo biologista latente sale a la luz. En realidad, ni yo, ni ellos, ni nadie, sabe cuándo surge el alma humana. Meses, años de morfogénesis, desarrollo cerebral, educación… No lo sé, no lo sé y ellos tampoco. Por favor, que dejen de arrogarse un conocimiento que no tienen. Y, “in dubiis, libertas”.

  4. javirl: no esperes que, los que a estas alturas todavía son seguidores de lo que llamas “misticismo biologista”, sean proclives a meterse en un blog de debate político en internet para opinar. Si eres “místico biologista”, simplemente no necesitas debatir. Similarmente, si hicieras un post criticando el horóscopo, no creo que muchos de los que pululamos por tu blog nos sintiéramos en la necesidad de mostrar desacuerdo. 🙂

    Un dato: hace poco, El País publicó que el 65% de los votantes del PP y el 64% de los católicos practicantes están en contra de prohibir abortar en caso de malformación:

    http://politica.elpais.com/politica/2012/07/28/actualidad/1343507067_583781.html

    Como dije, creo que esto sólo es un guiño de Gallardón para congraciarse con el sector más conservador de su partido (al que lleva años enfadando) con vistas al día en que necesite su apoyo para ser nombrado líder del PP.

    La mayoría de que en otros casos entran a rebatirte y a discrepar están, en este caso, de acuerdo contigo. 🙂

  5. Quizás el motivo de que este post sea menos participativo, es porque abarca un tema que requiere una opinión muy intima y personal. Siento ser yo la que incluya el matiz emocional, pero creo que este caso, es necesario considerarlo. Y es que quiero pensar que para la mayoría de las mujeres, tener que dar este paso les deja una profunda y dolorosa huella.

    No creo que sean inciertos los datos que mencionas, pero creo que la criminalidad está más relacionada con la pobreza (ciertamente, muchas veces derivada de la existencia de hijos no deseados) que con el aborto. Seguro que los hijos no deseados de los ricos tienen menos problemas con el crimen.

    Como bien antes has señalado, hay un paso continuo y gradual desde un montón aleatorio de células a un embrión que siente y padece. El momento límite nadie lo sabe con exactitud, y de ahí los dilemas morales.

    Ya que me mojo, diré que mi opinión es que el aborto debería una herramienta a la que solo debería recurrirse solo en caso de necesidad. Es decir, antes de llegar a ese extremo, hay una larga lista de métodos anticonceptivos y educacionales a los que debería recurrirse prioritariamente. El problema es quizá, que en una sociedad en la que tenemos tantas opciones, el aborto sea considerado un método anticonceptivo.

  6. La relación entre aborto y criminalidad, tal y como la planteas, es innegable. La correlación aparece de forma evidente y palpable, pero eso no creo que se argumento suficiente para considerar el aborto como una opción moralmente aceptable para reducir la criminalidad o para aumentar la felicidad de los vivos. Seguramente (y sé que no hay estudios al respecto, pero me voy a tirar a la piscina de la adivinación) si esos niños en vez de ser abortados hubieran sido asesinados a la edad de un año, la relación entre infanticidio permitido por los padres y delincuencia sería aproximadamente la misma que en el caso del aborto, pero muy poca gente se atrevería a justificar el infanticidio utilizando esos datos.
    Como apuntan en el comentario anterior, el aborto debería ser la última opción, porque aunque no se pueda saber si es un homicidio o no, eso no significa que no lo sea (aunque tampoco lo contrario).

  7. Hola a tod@s, siento el retraso! 🙂

    @NP-completo, la verdad es que los pro-cárcelparalasmujeresqueabortan suelen tener ganas de marcha… es extraño que esta vez no. Sí que creo, como tú, que Gallardón está jugando con la extrema derecha, pero no creo que le esté saliendo bien.

    @Yohana, bienvenida 🙂 Tienes razón en que no hay que confundir correlación con causación. Por supuesto, la pobreza es la principal causa de la delincuencia. La cuestión está en que la prohibición del aborto aumenta la pobreza, creando una cohorte (es el término técnico, no me lo he inventado yo 🙂 ) de niños en los que hay una fracción amplia de no-queridos.

    @Yohana y @Lightbringer, por supuesto que el aborto debería ser siempre una medida “in extremis”. De hecho, en el cuerpo del texto digo literalmente que “El número de concepciones se incrementó en un 30%, señal de que los americanos usaban el aborto como un método anticonceptivo (idea estúpida donde las haya)”. Es preciso que el Estado fomente la educación sexual y la planificación familiar. Si no, pues caeremos, como dice Lightbringer, no sólo en el aborto como método anticonceptivo, sino en el infanticidio como método anticonceptivo. Que, por cierto, ha sido ampliamente usado por la Humanidad a lo largo de la Historia. Más de lo que creéis. Es nuestro pasado, es asqueroso y tenemos que aprender a vivir con ello y superarlo.

  8. Tres comentarios.

    El primero, sobre la forma, no se puede empezar un post que trata ser imparcial con esta frase:
    ” Cualquier discusión sobre el tema se convierte enseguida en una sarta de insultos de los pro-vida hacia los asesinos-malnacidos-furcias que defendemos la capacidad de elegir de la mujer. ”

    El segundo, la correlación que expones sobre la relación criminalidad – aborto, como ya otros y tú mismo has comentado, posiblemente sea debida a que la gente con hijos no deseados sea probablemente más pobre o de menor inteligencia que la media, y esto sea la verdadera causa que favorece la criminalidad.

    Si esto justifica que sea bueno el aborto, me pregunto, ¿por qué no castramos de manera química directamente a estas personas, candidatas a tener hijos criminales? Bajaría sin duda todavía más la tasa de criminalidad. Y voy un paso más, ¿y si desterramos, metemos en campos de concentración o directamente asesinamos a estas personas cuya situación y genética sea propicia para la criminalidad? Cada vez se pone mejor la cosa, ¿no?

    Lo tercero. Mantienes la hipótesis de que a los poderosos (en este caso, Iglesia y partidos de derecha) les interesa aumentar la población joven, para que así haya más obreros, soldados… Esto es una elucubración fantasiosa sin sentido, ya que estos mismos partidos son los que buscan frenar o prohibir la inmigración, que precisamente es la mayor fuente de gente joven que hay en el país ahora, y que casualmente acaban siendo obreros o militares en un porcentaje superior al de la población hispana.

    Y para cerrar, me gustaría decir que no soy creyente ni ateo (soy agnóstico) y que no voto ni he votado a ninguno de los partidos grandes nunca. Estoy convencido de que no podemos conocer la verdad absoluta de las cosas, y con este comentario me gustaría des-convenceros de vuestra postura frente al aborto, haciéndoos ver que es más cercana a pensamientos de ultraderecha de lo que podríais imaginar.

    Y si alguien se pregunta mi postura sobre el aborto, solo decir que no tengo ninguna. Me da igual. Aunque personalmente creo que, desde un punto de vista utilitarista, sí sería mejor para mí que se legalice el aborto sin penalización (y ya que estamos, también la eutanasia y el suicidio), la poca moralidad que me queda posiblemente no me permitiría disfrutar tanto de una sociedad así.

  9. Hola, @escupendo, y gracias por el comentario. Ante todo, la cuestión de las formas: en ningún momento afirmé ser imparcial. Me ratifico en mi texto.

    Supongo que tú mismo te darás cuenta que la libertad de decisión de la mujer respecto a su embarazo es totalmente diferente de la creación de campos de concentración o la castración química. Aunque en ningún caso se afirma que la correlación entre aborto y criminalidad sea la razón por la que no debería prohibirse el aborto, supongo que convendrás conmigo en que evitar niños no deseados no es en absoluto lo mismo que erigir Auschwitz. Si no es así, hemos terminado la conversación, porque no creo que tengamos puntos en común.

    Y en cuanto a la gestión del aborto como método de incrementar la población, el gobierno rumano reconoció que así era. Hasta el siglo XX era imposible prohibir de manera efectiva el aborto. A partir de entonces, formó parte de los planes de aumento de la natalidad, como los llevados a cabo por el gobierno de Franco. ¿Qué tiene que ver la inmigración con todo esto? Absolutamente nada: un país pobre que quiera aumentar sus recursos humanos no puede recurrir a la inmigración por motivos obvios. Pero sí al incremento de la natalidad.

  10. amarilis delgado

    La tasa de criminalidad se redujo 18 años después porque dichos crimenes fueron cometidos 18 años antes, no por los no nacidos, sino por quienes fueron aún peor, sus padres.

  11. Por supuesto. Los no-nacidos no suelen cometer crímenes 🙂 ¿Deseas extraer alguna conclusión?

  12. Gracias por la respuesta, @javirl

    Con respecto a las formas, error mío. Es cierto que no pone explícitamente en ningún lado que se trata de un texto imparcial.

    Con respecto al segundo punto, no, por supuesto que no pienso que evitar niños no deseados sea lo mismo que crear un campo de concentración. Simplemente defendía que el hecho de que la correlación entre aborto y criminalidad no creo que pueda utilizarse como argumento para prohibir el aborto (por si alguien quisiese utilizarlo), ya que implicaría todo lo dicho en mi anterior comentario: que lo utilizaríamos como instrumento para evitar la reproducción de la ‘gente más baja’ de la sociedad, lo cual al final puede también conseguirse de manera todavía más efectiva con castraciones o campos de concentración (con la gran diferencia, eso sí, de que en estos últimos se provocan torturas y dolor a personas nacidas y conscientes, lo cual creo que en abortos no se produce hacia el feto).

    Y con respecto al tercero, yo hablaba de la situación en España y países similarmente desarrollados. Como bien apuntas, en países pobres inmigración apenas hay y la prohibición del aborto sí pueda ser su mejor herramienta para aumentar la natalidad. Y ahora viéndolo desde este punto de vista y puesto que, debido a la crisis, la inmigración puede estar frenándose, sí que pienso que es posible que la prohibición del aborto se pueda estar empezando a planificar como medida sustitutiva. Pero lo cierto es que no veo realista pensar que los políticos que tenemos, y tan bien conocemos, sean capaces de tener estas ocurrencias.

  13. En efecto, @escupendo, a mí también me desagradaría que el argumento básico contra la prohibición del aborto fuera la correlación con la criminalidad, porque podría usarse para justificar la eugenesia.

    En estos momentos, no creo que Gallardón esté pensando en la natalidad. Históricamente, creo que así ha sido: a lo largo del siglo XX una de las claves del éxito de los gobiernos era el control de su población, al alza (por lo general) o a la baja. Pero ahora mismo el juego es sólo de manipulación de la opinión pública… 🙂 No, tampoco yo les tengo por inteligentes. En frase que me gusta mucho: “la estupidez suficientemente avanzada es indistinguible de la maldad”.

  14. @javirl Hemos llegado a un punto en común en todo entonces 🙂

    Muchas gracias por la “conversación”, ha sido para mí un ejercicio de reflexión muy estimulante. Sigue así y ¡mucha suerte con el blog!

  15. Invitada por javirl paso a exponer tan resumidamente mis convicciones tan brevemente como pueda -o sea, poco- sobre este complejo asunto:

    1º- ¿Por qué tiene que existir una ley de despenalización del aborto, en deteminados SUPUESTOS o circunstancias como, por ejemplo PLAZOS? Los códigos penales no se limitan a enumerar y clasificar delitos y faltas con sus respectivas penas, no. Todos los códigos penales contemplan las circunstancias , para todo delito o falta. Esas circunstancias pueden ser agravantes y atenuantes (como su nombre indica, hacen que un mismo delito, en tales o cuales circunstancias sea más grave o menos grave). Pero es que además se contemplan circunstancias EXIMENTES, es decir aquellas que hacen que el hecho deje de ser punible. Pues bien, existiendo eso, hacer leyes “ad hoc” es una de tantas demagogias politiqueras. Los casos extremos, los casos extremísimos que son los que se utilizan en la propaganda abortista para mover ideológicamente a la sociedad, excitan do sus emociones elementales (violación, riesgo vital para la madre) son estadísticamente irrelevantes (he dicho “estadísticamente”; es evidente que son, humanamente, desgarradores). Para esos casos no se legisla. No se hace con otros delitos. ¿Por qué no tenemos una ley despenalizadora del hurto (por ejemplo para casos de personas que hurtenen un supermercado un kilo de arroz porque están pasando hambre)? Pues porque no hace falta: las circunstancias del caso son con toda seguridad eximentes. Y, sin embargo, si por mor de la gravedad del hecho de pasar hambre hasta el extremos de tener que robar comida, se hiciera una ley específica de despenalización del hurto en determinados SUPUESTOS, el riesgo social sería mucho mayor que el mal que se quiere evitar. Los legisladores lo saben (habría cientos de miles de pequeños hurtos, que podrían incluso ser amparados en informes psicológicos y sociales fraudulentos); de ahí que no usen la propaganda “emocional” para crear opinión al respecto, es peligroso para el orden. En definitiva: para los casos “dramáticos” no se hacen leyes ad hoc despenalizadotas sino que el mundo del derecho, con miles de años y experiencia, ha descubierto que esos pocos casos “dramáticos” están muy bien amparados por las cisrcunstancias atenuantes y eximentes sin necesidad de complicar el ordenamiento legal ni de dar lugar a fraudes de ley de consecuencias imprevisibles.

  16. 2º. Nosotras parimos, nosotras decidimos; nadie debe mandar sobre mi cuerpo, etc etc etc. Estaremos de acuerdo que para hacer pancartas, puede valer todo eso. Pero para elaborar un pensamiento coherente e inteligente, los eslóganes estorban. Habría que dilucidar cómo ha sido posible que ese eslogan se haya convertido en el fudamento del pensamientos abortista durante décadas. Tal vez se trate de que es preferible no pensar, no elaborar un pensamiento más complejo y, por ende, más acorde con la realidad, que es más compleja. Hoy se sabe, no puede negarse, que el embrión y el feto NO SON EL CUERPO DE LA MADRE. Dejemos ahora su estatus de persona o de cosa. Una mano, un hígado, un grano, una variz, un tumor incluso, son tu cuerpo. Si te tragas una moneda o un botón, si se te alojan lombrices o tenias no son tu cuerpo. Si engendras un hijo, no es tu cuerpo. Hay una manera de saberlo bien científica. Qué tienen en común tu mano, tu hígado, tu grano o tu tumor es algo fácil de saber. Qué tienen el común un botón, una lombriz o un embrión alojados en el interior de tu cuerpo, también. ¿Esto se entiende? Pero hay un segundo paso: el botón y la lombriz, inequívocamente, sin ningún género de dudas, NO SON HUMANOS. El embrión es humano (su nuevo, personal e irrepetible ADN procede de humanos y sólo puede dar lugar a un ser humano) El botón no pinta nada en tu cuerpo, no está en su naturaleza alojarse en un cuerpo humano. El embrión sólo puede desarrollarse en un cuerpo, el de su madre, es así como su propia madre nació; ella y todos los humanos. La lombriz lleva, sí, en sus naturaliza el parasitarte, pero causa una enfermedad, de la que es legítimo defenderse, como de un tumor.En resumen, el embrión es humano. Pero, de acuerdo con la razón abortista, es un humano sin derecho a la vida.

  17. 3º) Por qué las leyes abortistas han de ser “de plazos” o “de supuestos”. Las primeras (plazos) entienden que el embrión y el feto son bienes jurídicos protegibles, excepto cuando tiene menos de un deterrminado plazo de gestación. La línea que divide el derecho a la vida está en las 12 semanas en muchos países, en 14 según Bibiana Aído, en… en suma: es algo arbitrario. Siendo arbitrario, ¿quién y en virtud de qué decide dónde colocar la línea? Nunca podrá hacerlo la víctima, que no tiene voz ni fuerza para hacer valer su derecho. Pero aún más: si el embrión o el feto, ya adquieren derecho a vivir una vez superado el plazo que el legislador arbitrario haya fijado, ¿por qué es protegible? ¿Cuál es el principio que hace que, pasadas las 12 o las 14 semanas, de pronto, matar al feto ya sea delito? Y, si lo es, ¿por qué las legislaciones de plazos establecen “supuestos” añadidos para poder despenalizar también algunos casos una vez superados los plazos? ¿Qué clase de hipocresía es la que mezcla plazos, supuestos y una diluida “protección” del feto humano?¿Por qué no se simplifica? Con la ley Aído, por ejemplo; si un embrión es persona después de la semana 12 ó 14 (o la que decida el legislador de turno) ¿no lo es si, tras este plazo, se le descubre una grave enfermedad o malformación hasta ese momento no vista? O, con la ley Gallardón, por ejemplo; si un embrión es human o y ha de ser protegido siempre, ¿no lo es si es fruto de una violación o si su minusvalía –que en sí no le quita el derecho a vivir- causa daños psicológicos duraderos a su madre? Es el imperio de la arbitrariedad y de la hipocresía.

  18. 4º) Los tópicos de los viajes a Londres de las ricas, el tópico de que habrá que abortar con riesgo, el tópico de que la ley esta es cosa de la Iglesia… No hay por donde coger tanto eslogan falso. En los 80, a Londres se iba a abortar si eras rica y si no lo eras, igual. Recuerdo las colectas en la Facultad para pagarle el aborto a fulanita o a Menganita. Las que salían en anuncios y reportajes diciendo :”Yo también he abortado en Londres” eran Ana Belén y gente así: ricas, pero de izquierda. Las ricas de derechas no lo contaban, aunque las habría, y de hecho conozco a alguna. Pero lo de las colectas era un día sí y otro también. Por otra parte, ha seguido ocurriendo. Aunque la ley española permite abortar en la seguridad social, el 90% prefiere abortar en clínicas privadas, incluso que no se lo pague la SS: si lo tiene, lo paga; si no, ya lo reunirá. Pero en hospitales públicos casi nadie quiere abortar. Habrá que preguntarse por qué, después de tanto reivindicar la gratuidad. Sabéis también que esta ley va a permitir los mismos abortos de la ley del 85. Ni uno menos. Aunque quite el supuesto de malformación del feto (que son unos 3000 al año entre los 118.000 que se practican) , bastará alegar el daño psíquico duradero de tener un niño malformado. Elñ propio Ruiz Gallardón aportó esa “sugerencia” en la rudeza de prensa de presentación de su ley, cuando alguien le preguntó si una mujer estaba obligada a dar a luz a un niño con síndrome de Down: que se acoja al daño psíquico. De hecho, con la ley del 85, el 96% de los abortos se acogían a ese supuesto.

  19. 5º) Apelar a que esta ley es cosa de creencias, cosa de la Iglesia, etc es otro conjunto de eslóganes, FALSOS, puestos en circulación por quienes tienen intereses en difundir ese meme (entre ellos, no sólo la más extrema izquierda, sino también el PP, como hizo Wert con la ley de Educación, que desagrada a la Iglesia más que ninguna otra anterior, pero se ha conseguido colocar en curculación el bulo de ser una ley para satisfacer a la Iglesia). Es falso que esta ley sea la que la Iglesia quiere. Ni de lejos. Conviene preguntarse por qué se hace circular esa idea, por qué se hace una ley tan inútil como esta, por qué se enardece a la ciudadanía en un debate artificial en estos momentos. Como ves, en ningún momento me ha hecho falta apelar a mis creencias, ni a la noción de “alm a” en la que mis adversarios seguramente no creen; no es preciso emplearla. Sí la noción de “persona” o de “dignidad humana”. ¿Cuándo comienza alguien a ser persona y a tener derechos humanos? Un embrión de unas pocas semanas, incluso una fase d e blástula o de mórula no son un amasijo de células. Son ya un microorganismo organizado, y no con cualquier material genético, sino material HUMANO, inequívocamente humano. Pero “ni siente ni padece”, se suele decir. Tampoco una persona en coma (del que puede despertar). Pero no tiene conciencia, se añade: tampoco un bebé. Pero no se le puede consultar: tampoco a un paciente de Alzheimer…¡Ah! He ahí el problema: los Derechos Humanos los tienen aquellos que son capaces de defenderlos. Los que no, no.

  20. 6º) Finalmente, si fuera posible no recibir descalificaciones, ironías maliciosas ni insultos, mejor. Ni falacias de las que se destruyen con solo ler un poco. POr ejemplo: “los partidarios de que se meta a las mujeres en la cárcel…”. Supongo que sabéis que esta ley, por primera vez en la Historia, garantiza al 100% que la mujer, incluso si se saltara TODOS los requisitos legales, jamás recibiría castigo penal. Un absurdo legislativo, pero real.

    Y el corolario: ¿qué propongo? Ninguna ley de aborto, como se deduce de todo lo anterior, sobre todo del punto 1º.

  21. Hola, Y.O.G., y gracias por tus extensos comentarios. Sólo tengo una cosa que replicarte, pero es esencial: yo no creo que dos hebras de ADN, por muy ADN humano que sea, constituyan un ser humano. Es ácido deoxirribonucleico, que los físicos y los biólogos creamos en el laboratorio, jugamos con él y destruimos a placer. Es una molécula. Punto. ¿En qué momento se puede hablar propiamente de ser humano? He aquí la clave: NO LO SÉ. Y, en la duda: libertad. Yo no lo sé, y sé que usted tampoco lo sabe. Es un biologismo muy elemental considerar que un ser humano está constituido por su código genético. Si así fuera, matarme a mí y replicarme a partir de mi código genético no sería un homicidio. Como no sabemos, entonces tomamos una decisión que es aproximada, y hasta cierto punto arbitraria, de dar una ley de plazos. Es lo único razonable.

    Respecto al resto de los temas discutidos, dependen inextricablemente de la concepción de que dos hebras de adenina, citosina, guanina y citosina constitutyen un ser humano, que no veo motivo para responder.

    Un afectuoso saludo, y hasta la próxima.

  22. Es preciso creer en la magia para pensar que la fusión de dos hebras de ADN crean un ser humano. La gente que cree esas cosas es propensa a creer también que las palomas fecundan a mujeres, que los muertos se levantan solos de la tumba y que los reyes deben tener derecho divino. La ciencia es mucho más escéptica.

  23. ¿En qué momento se puede hablar propiamente de ser humano? He aquí la clave: NO LO SÉ. Y, en la duda: libertad.
    ___________________

    En la duda libertad, ¿para quién?

    La máxima, milenaria ya es: in dubio, pro reo. Imagínese si, encima, el “reo” es inocente con total certeza.

    Lástima que mis “extensos comentarios” se hayan reducido al “biologismo de apelar al ADN” como si hubiera hablado sólo sólo eso. De hecho, cuando una mujer conoce su embarazo, el porducto de la concepción es ya un ser muy organizado, mucho más que un par de hebras.

    En la duda, libertad. Conozco a quien duda incluso del derecho a la vida y de la dignidad humana de un feto a término. Y una cosa es dudar y otra la ignorancia, como la que exhiben quienes, amparándose en el continuum concepción-parto, fijan arbitrariamente el límite de la dignidad humana en puntos que les resulten cómodos. También: ¿dónde está la línea que separa duda de ignorancia voluntaria?

    En fin, lo dicho: una pena esa lectura apresurada. Al menos, yo he cumplido lo que prometí.

  24. Libertad para el ser humano, Y.O.G. A no ser que quieras ingresar en el Frente de Liberación de las Moléculas, que defiende que cada molécula de ADN está dotada de ciertos derechos inalienables… 🙂

    El punto clave es, precisamente, ése: yo no sé, y nadie sabe, cuándo se “origina” un ser humano. Y, como no lo sabemos, prefiero dejar esa decisión a la madre. La madre ES un ser humano, y está dotada de todos los derechos. Ella es la que tiene que tomar la decisión de cuándo el embrión que crece en su vientre es un ser humano y cuándo no lo es. En la duda, libertad.

  25. A Y.O.G. y javirl:

    Si no es que no se sepa cuándo se “origina” un ser humano, es que la definición de ser humano es artificial y arbitraria, y por tanto somos nosotros (los creadores de tal concepto), los que debemos elegir qué es y qué no un humano.

    Y esto, no hay manera más justa de decidirlo que mediante sufragio. Ninguna persona (médicos, jueces, biólogos) es más válida que otra en su opinión de lo que es una persona.

    Entiendo que, en el pasado, y basándonos en criterios similares, se ha discriminado y oprimido a minorías, pero siempre la conciencia humana ha evolucionado hacia una postura que, ahora, consideramos más justa. Con el aborto, a largo plazo, pasará lo mismo.

    Por ello propondría que la legislación referente al aborto se eligiese por referéndum puro y directo. Y si alguien se cree que tiene motivos para pensar que su postura es mejor que la de otro, pues que se dedique a convencer a otros.

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