Archivos Mensuales: febrero 2012

Españoles, Franco… ha vuelto!!!

(la cita del título corresponde a @MordorMirror)

Dice Eneko que en el 39 la dictadura venció a la democracia, mientras que en el 77 empataron. En 2011 la dictadura vuelve a adelantarse en el marcador. Y de muchas maneras.

Es preciso distinguir entre democracia y régimen de libertades públicas. No son lo mismo. Ya sabíamos que nuestro sistema político no es una democracia, quien gobierna en realidad es la Banca y las Grandes Fortunas, montando un teatro cada cuatro años con el único objetivo de que nos callemos. Pero contábamos con los derechos de asociación, expresión y reunión. Los poderosos suelen entender que esos derechos no son peligrosos en tiempos de bonanza, y es por ello que se pueden mantener en regímenes pseudo-democráticos. El bienestar creciente de la población hace improbable que quiera cambiar el sistema.

Pero los tiempos han cambiado. El capitalismo está agotando su potencial creador. El PP y el capitalismo no nos va a sacar de esta crisis, sino que nos va a hundir más en ella. Así que la casta superior necesita el uso de la fuerza y la propaganda masivas para mantener su supremacía. Nos acercamos a un régimen fascista. Consideremos la evidencia:

  • Garzón expulsado de la judicatura por realizar prácticas dudosas, pero aceptadas cuando son aplicadas a criminales ajenos al establishment (“usted no sabe con quién está hablando”).
  • Absolución y/o indultos a banqueros (tanto PP como PSOE). La ley es sólo para los pobres.
  • Normalización de la violencia policial y de las denuncias a manifestantes con fines intimidatorios (e.g. Valencia, hoy).
  • Interpretación restrictiva de los derechos constitucionales (e.g. decreto Cifuentes sobre el 15M).
  • Normalización del gobierno por decreto (e.g. reforma constitucional o reforma laboral).
  • Fomento institucional de la xenofobia (e.g. aprovechamiento gubernamental del affaire en torno a los guiñoles franceses).
  • Recuperación de tradiciones castizas que han perdido su apoyo popular (e.g. los toros).
  • Fomento de las actividades de la jerarquía de la Iglesia Católica (e.g. visita del Papa).

Como estos métodos no van a tener éxito, debemos prepararnos para los que vienen a continuación. De un momento a otro comenzarán las campañas de propaganda con el fin de criminalizar de la oposición (la real, la de la calle, no el PSOE). Si el 15M continúa siendo un movimiento pacífico, y así lo percibe la población, entonces se verán obligados a tomar medidas más drásticas. Como, por ejemplo, resucitar a ETA (bien atacando al entorno abertzale hasta que estalle, o bien creando ataques de falsa bandera).

Confío que hayamos aprendido de la historia. El fascismo pilló a nuestros abuelos desprevenidos, pero no a nosotros. Conocemos las técnicas de manipulación psicológica que llevan a su implantación:

  • Impotencia aprendida (learned helplessness): la sensación de fracaso repetido lleva a que dudemos de nuestras propias capacidades intelectuales y perdamos nuestro sentido crítico. Eso explica por qué las poblaciones sometidas al fascismo tienden a ser tan sumisas, incluso en ausencia de violencia física.
  • Crueldad inducida. Como muestran los experimentos de Milgram, la cárcel de Stanford o la Tercera Ola, cuando somos instados a ello por una persona investida de autoridad podemos ser mucho más crueles de lo que jamás pensamos que podríamos haber sido. (En estos experimentos se basó la película La Ola).
  • Fomento del autoritarismo de derechas, rasgo psicológico asociado a la inmadurez intelectual y afectiva asociado al racismo y al miedo a lo diferente.

Algunos de los que leéis estas líneas estaréis pensando que eso no puede volver a suceder. Está bien. ¿Qué habríais pensado, en el año 2004, de la posibilidad de que hubiera hambre en Grecia, o que la economía española se pudiera hundir, o que el PSOE se desplomara y se enfrentara a la posible desaparición?

Una humilde propuesta: ragoût de parado

Una humilde propuesta que elevo al presidente del gobierno de España, don Mariano Rajoy Brey, en el buen entendido de que no podrá llevarla a cabo hasta pasados los comicios andaluces, debido al populismo que ahoga al país en época de elecciones.

Es bien sabido que no todos tenemos las mismas habilidades. El buen carpintero quizás no sea capaz de comprender las integrales triples, la modista primorosa no tiene porqué saber llevar un restaurante. En un mercado libre, cada cual ofrece la habilidad que constituye su ventaja comparativa, aquello que hace mejor, y así sirve mejor a la comunidad y a sí mismo. Pero es así que, arrastrados de un mendaz sentimiento de igualdad, los socialistas imponen restricciones al funcionamiento del mercado libre que van en detrimento de aquellos a los que afirman, falsamente, proteger. Así, por ejemplo, como explica nuestro compañero de FAES, la imposición de un salario mínimo evita que muchos trabajadores sin especial habilidad puedan ganarse el sustento haciendo lo que constituye su ventaja comparativa: trabajar por poco dinero.

Mi humilde propuesta, inspirada por un esclarecedor texto de Jonathan Swift, va un paso más allá. España supera los cinco millones de parados. Cinco millones de personas cuya capacidad para ser útiles a la sociedad es cuestionada día a día a causa de las incomprensibles trabas burocráticas que han impuesto los socialistas y criptocomunistas afincados en el poder. Es hora de abrir el mercado a nuevas posibilidades.

Consideremos un parado inhábil, torpe y débil de carácter, pero rollizo y suculento a la vista. Mantenerle es una rémora para su familia y para la sociedad. ¿Quién no ha pensado alguna vez que serviría mejor en un guiso? Quizás asado, o quizás en ragoût o fricasée. ¿Y si fuera allí donde radicara su ventaja comparativa? En ofrecerse al mercado, pero no al mercado de trabajo, sino al de abastos. Al fin y al cabo, ¿qué es lo que más importuna el alma de los parados, sino el futuro de sus familias? Ofreciéndose al matarife no sólo habrá una boca menos que alimentar en su casa, sino que garantizará la entrada de buenos dineros que aliviarán la penuria durante unos meses. Por supuesto, siempre se tendrá en el punto de mira al consumidor sofisticado, dispuesto a pagar grandes sumas por un alimento de calidad. La carne de parado tiene, al parecer, un cierto regusto a pollo, pero es de una textura exquisita, y acompaña bien a cualquier vino de Rioja o Ribera del Duero. Según me comentan ciertos amigos, indígenas de Nueva Guinea, del parado se aprovecha todo: el lomo, el jamón, la papada… hasta la piel, bien curtida, sirve para hacer bolsos. Con el pelo se pueden hacer pelucas, y con las uñas se pueden manufacturar elegantes broches para señoras.

Amén de resolver el problema del desempleo, también terminaríamos con el problema de la balanza comercial. La charcutería de parado podría convertirse en el principal producto de exportación de nuestro país, dejando atrás las naranjas de Valencia y los congrios del Cantábrico. Los países de nuestro entorno, al no tener nuestra elevada tasa de paro, no podrían competir con nuestro pujante mercado de carne. Alemania, debido a sus buenas cifras macroeconómicas, debería ser el objetivo fundamental de nuestra nueva y pujante industria exportadora. Para adaptarnos a los gustos del público teutón, nuestros cocineros de mayor proyección internacional diseñarían platos de carne de parado con chucrut, y que fueran bien acompañados de cerveza.

No sólo el empleo y la balanza comercial serían beneficiados con esta medida. Otra de las lacras sociales, el aborto, comparable al genocidio hitleriano (que, por cierto, nunca existió), también podría ver el fin de sus días. Al igual que la ventaja comparativa del parado adulto puede ser ofrecerse al mercado de la carne, también las familias cargadas de deudas pueden ver un alivio a su situación económica provenir de la entrega de sus hijos pequeños al matarife. Sin duda, estarían mejor cotizados cuanto más pequeños fueran, siendo los de añojo los preferidos por los gourmets internacionales. Sería hermoso ver a las mujeres en la plaza, compitiendo entre ellas por ver quién cría al niño más rollizo… Los maridos agobiados por la penuria tratarían entonces sus esposas embarazadas con mayor consideración, pues pasarían a verlas como ve un granjero a una vaca o a una cerda en estado. El maltrato doméstico llegaría a su fin, aumentaría el número de matrimonios y se abandonaría el uso de preservativos y píldoras infernales.

Como ven, todo son ventajas. Ayúdenme a hacer llegar esta propuesta a nuestro presidente del gobierno, y en nuestro hermoso país volverá a salir el Sol.

(Con agradecimientos a Paco)

A %d blogueros les gusta esto: