Error vs Mentira

Me gano la vida trabajando como investigador en física. Últimamente, la necesidad me ha convertido en economista aficionado. ¿Queréis saber cuál es la principal diferencia, para mí? En física luchamos contra el error. En economía, luchamos contra la mentira.

Es mentira, una mentira descarada e interesada, que la crisis haya sido causada por el exceso de gasto público. Dice Paul Krugman (premio Nobel de economía) que la lista completa de países europeos que tenían exceso de déficit público al comienzo de la crisis es la siguiente:

  1. Grecia

España e Irlanda tenían superávit fiscal, gastaban menos de lo que ingresaban. ¿Quién ha propagado esta mentira, y por qué lo ha hecho? Fácil. Han sido los auténticos causantes de la crisis, los bancos. Los bancos controlan a los gobiernos, los medios de comunicación y los círculos académicos, de manera que han generado entre todos el clima de opinión necesario para sus fines.

Deuda pública como porcentaje del PIB, en Alemania (azul) y... España (rojo) (según Krugman)

Entonces… ¿no es la deuda pública la causante de la crisis? De nuevo: ¡no! Es la deuda privada, de bancos, de empresas y de particulares. Por más que el PP se empeñe, el gobierno español fue siempre un alumno aplicado. La crisis llegó en España primero a través de los bancos, y su falta de liquidez. El gobierno tuvo que rescatarles, y aquí vino su primera dificultad. Después, los bancos cerraron el grifo del crédito, y eso enfrió la economía. El gobierno intentó salvar la situación con el plan “E”, pero no fue suficiente. ¿Por qué? Pues fundamentalmente porque los bancos iniciaron su ataque contra el gobierno, logrando subir los intereses desmesuradamente. El Estado deja de gastar, y la economía cae en picado.

¿Por qué lo han hecho? Una primera razón es desviar la atención, cargar la culpa sobre otros. Una segunda razón, más importante aún, es conseguir sus fines financieros y políticos. Entre los financieros: una transferencia neta de fondos desde el estado. Los beneficios son privados, las pérdidas son públicas. Así funciona el capitalismo. Pero, como la opinión pública tiene un peso mucho mayor del que les gusta reconocer, es importante que la culpa recaiga sobre el gobierno, y así quedar ellos libres. En Alemania han desatado una cruzada mediática de tipo calvinista en contra de la idea de deuda pública…

Y la pregunta más importante: ¿Es el déficit malo? De nuevo: ¡¡no!! Todas las empresas del mundo piden prestado dinero, de vez en cuando, para poder crecer. Si el dinero es bien invertido, los beneficios que nos dará, a todos, serán mucho mayores que la deuda +  los intereses. El déficit mal gastado, como el griego (que iba en una parte escandalosa a la compra de armas y a la corrupción) es terrible, claro está, y puede caer dentro de la categoría de deuda odiosa. Pero desde la Segunda Guerra Mundial hasta ahora los gobiernos, por lo general, han usado la herramienta del déficit de manera inteligente. ¿Por qué nos la quieren quitar? También ésta es fácil: porque quieren desmantelar el Estado del Bienestar, y así crear nuevas oportunidades de negocio: sanidad y educación privadas… pero sobre todo, el negocio más jugoso que aún conserva el Estado: las pensiones.

Esta lucha va a ser difícil. En la mayoría de los temas, la opinión pública está del lado del 15m y en frente del gobierno (y nuestro presidente Zapajoy) y los bancos. Pero en este punto, que es más técnico, va a ser más difícil hacer que la gente lo entienda. Os llamo a todos a difundir las explicaciones necesarias, nos jugamos muchísimo. Y, un último consejo, muy importante: confiad en la inteligencia de la gente. Les faltan datos, no neuronas.

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Publicado el agosto 26, 2011 en Uncategorized y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 21 comentarios.

  1. Alfonso Niella

    Que conste que creo firmemente en tu hipótesis de luchar contra la mentira. Pero en la macro influyen los siguientes estamentos:
    – Medios Financieros,
    – Medios de Comunicación,
    – Grandes Corporaciones y Fortunas
    – y por último Gobierno y partidos.

    Ummm, ¿ no crees un poco ingenuo desacoplar de la ecuación al gobierno del resto de estamentos?

    Y por último, JAJAJAA, propongo un ejercicio de caracter teórico:

    Encontrar las ecuaciones que rigen las relaciones entre los distintos estamentos tomando por hipótesis que:

    1) La relación entre los estamentos obedece a una especie de falacia-dinamica donde existe lo que podríamos llamar el “confinamiento falaz”, que impide que los estamentos se presentes de forma aislada, a la historia me remito.

    2) Existiran estabilizadores de las soluciones (estamentos que puntualmente son tan, tan, mentirosos… que actuan como estabilizadores). No existirán estabilizadores de caracter positivo, es decir, alguien en el cual siempre podamos confiar.

    Conjetura: de las hipótesis se intuye que de la observación de la actualidad no podremos conocer las condiciones iniciales y por tanto al primero que mintió… Salvo que exista un estabilizador, en cuyo caso se hará realidad el dicho popular de “se pilla mas rápido a un mentiroso que a un ladrón”

  2. Hola, Alfonso, y bienvenido! 🙂 Realmente, no creo que haya una diferencia real entre los estamentos, pero en ocasiones es conveniente considerarlos diferentes con fines analíticos… En concreto, no creo que el gobierno sea quien tome, en realidad, las decisiones económicas en nuestro país. En parte por incompetencia, y en parte por corrupción (¿dónde creéis que terminará sus días laborales Zapajoy?) siguen los dictados de quien verdaderamente manda. Es lo mismo en los círculos académicos. Los economistas profesionales, en parte por incompetencia, y en parte por corrupción, han seguido enseñando unos modelos que toda evidencia empírica ha mostrado como fracasados…

  3. Escribo el comentario en este artículo porque me ha llamado la atención la frase: “la necesidad me ha convertido en economista aficionado”. He leído por encima algunos de los otros artículos y algunos comentarios, pero es demasiado material como para leerlo a fondo o como para dar mi opinión sobre todo. Ésto me parecía más importante.

    Yo no soy economista. Soy casi ingeniero (a falta de proyecto). Aún así considero que de economía entiendo bastante más que la media de los ingenieros, y mis compañeros coinciden. Los ingenieros entienden bastante más de economía que la media de los no ingenieros. Por eso casi me ofende que digas que eres economista aficionado, porque para considerarse economista, aunque sea aficionado, hay que entender cómo funciona la economía, las bases, los fundamentos, la lógica interna de las cosas… y por tus opiniones no creo que lo entiendas. Sé que es una opinión subjetiva la mía, pero espero que sepas valorarla. No escribo esto con ánimo de ser el que tiene razón ni mucho menos, además supongo que tú y yo seremos los únicos que leamos estas líneas y si quieres las puedes borrar luego, no busco reconocimiento ni nada parecido.
    Tampoco quiero que te tomes esto como un ataque personal. Sé que estás dentro de la gente que puede llegar a entender la economía, ya que si no fuera así no estarías trabajando donde estás trabajando ahora. Si no lo creyera no estaría gastando mi tiempo escribiendo esto.
    Me parece que lo que no te deja entender la lógica de la economía son tus prejuicios. Si quieres llegar a entender el castillo del sistema económico, no para aceptarlo, sino para comprenderlo, tienes que desprenderte de esos prejuicios y tratar de buscar la lógica a las cosas como están. No intentes construir el castillo según el molde de lo que ya tienes preconcebido, porque no es así, intenta construir el castillo primero y luego si caben las ampliaciones propias puedes añadirlas.

    No sé si estoy consiguiendo plasmar bien lo que quería expresar, ya que me he metido en terreno farragoso y he tardado mucho en escribir lo de arriba y aún así me faltan cosas. Iba a intentar explicar alguna de las cosas que creo que no has entendido, como la bondad de los dividendos, el conocimiento de la economía por parte de los economistas (no los aficionados) o la imprescindibilidad de los beneficios, pero se iba a alargar este comentario más de lo debido y no quiero meter cosas en las que podamos discrepar tan pronto.

    Lo último que quiero añadir es que mi padre se va a jubilar este año y ha sido trabajador técnico durante casi 45 años. Asalariado. Es la única persona a la que puedo decir que le debo algo. Ni de los bancos ni de las empresas ni del gobierno he obtenido yo nada, pues no he tenido aún ingresos significativos. No he estado, ni creo que esté nunca, afiliado a ningún partido ni sindicato. Lo digo para que puedas valorar si mis opiniones incluyen algún prejuicio.

    Espero no haber sido muy pesado y si quieres comentar cualquier cosa al respecto ya sabes dónde encontrarme. Un saludo.

  4. Hm… me gustaría que concretaras, si te es posible. No me siento atacado, al revés 🙂

    Sé lo que son los dividendos, las stock options, los CDO, los CDS, sé qué es un mercado de futuros, y conozco bien el modelo de Black-Scholes. Pero no son cosas que cuenten aquí porque no vienen a cuento. Además, considero que gran parte de la ciencia construida sobre ellos es falsa ciencia, y se ha demostrado cuando los expertos nos decían que toda esa ingeniería financiera estaba diseñada para hacer al sistema estable (mwahaha!!) Y muchos de esos expertos nos contaban las maravillas del modelo mientras se hacían ricos estafando a los demás gracias a él.

    Por eso digo:en economía, en la verdadera ciencia económica, se lucha contra la mentira, no contra el error.

  5. Voy a intentar concretar. Con Stock Options,CDO, CDS y Black-Sholes te has pasado, efectivamente, como dices, no vienen a cuento; no iba por ahí, eso serían las almenas del castillo y por no conocer esas cosas no quiere decir que no seas capaz de entender cómo se sostiene el castillo y por qué está ahí.El mercado de futuros es más importante (a la vez que antiguo) pero tampoco es fundamental conocerlo. Yo voy a cosas más fáciles, más sencillas, los cimientos y los muros. De momento voy con dos ejemplos:
    -Los dividendos por ejemplo sí que son parte imprescindible del castillo, y creo que no entiendes lo imprescindibles que son para incentivar la inversión. Eso creo que está motivado porque no ves la economía como un problema de asignación de recursos sino como un problema de clases o algo así. Simplemente se trata de asignar los recursos, que son limitados, donde más falta hacen. Una manera de ver dónde hacen más falta es ver dónde hay un hueco en el mercado, un exceso de demanda, intentar aprovecharte de él y obtener un beneficio extra, que te puedes quedar como dividendo. Si no existiera tal dividendo abría mucha menos gente buscando qué es lo que hace falta y se quedarían muchas más necesidades sin cubrir.
    Otra cosa imprescindible para entender la economía son las curvas de oferta y demanda, y en su día te negaste a aceptar ese modelo como válido aduciendo que era un modelo liberal y clásico y que no funcionaba (más prejuicios y gordos). Acabo de borrar un párrafo de un palmo de largo y lo estoy sustituyendo con estas líneas porque creo que no es necesario que explique (dando la tabarra) por qué funciona sin que haya manipulación neoliberal de por medio y bajo unos mínimos supuestos, pero si quieres lo hago en otro comentario; no me importaría.
    Un saludo.

  6. Whoa… tienes que mejorar tu cortesía dialéctica, pequeño padawan… No está bien calificar los argumentos del contrario como prejuicios, y menos cuando te los están argumentando…

    Te cuento cuál es, en mi opinión, tu error. Afirmas que el mercado es un sistema de asignación de recursos. So far, so good. Pero luego das a entender que es un buen sistema de hacer tal cosa. Ahí ya no puedo estar de acuerdo. Según el sistema de mercado de asignación de recursos, si hay que elegir entre fabricar vacunas para la malaria o automóviles de lujo se elige en base del beneficio que obtendré, no de la necesidad social. Si los compradores de automóviles de lujo tienen más dinero que los enfermos de malaria (suele ser el caso), el sistema productivo asignará los recursos de manera no ética. La definición que los economistas neoclásicos hacen de “óptimo” deja mucho que desear.

    Hay otro problema adicional, de tipo matemático. La mayoría de los economistas son matemáticamente algo ingenuos. Te recomiendo este paper http://arxiv.org/abs/1002.2284, titulado “Markets are efficient if and only if P=NP”. Si estás familiarizado con la teoría de la complejidad computacional, te va a encantar.

    En cuanto a las leyes de la oferta y la demanda, ya te expliqué por qué no funcionaban en el caso del mercado de trabajo. Una predicción que se hace de la susodicha ley es: “si disminuyes el precio de un bien, disminuirá su oferta”. Hemos visto que con el trabajo no es así: si bajas los salarios, la cantidad de gente que busca trabajo no disminuye, sino que puede que aumente. Ergo, la ley es falsa en este caso en concreto. Y este caso es muy relevante.

  7. 1. Que sea bueno no significa que sea perfecto. Es cierto que, por desgracia, hay gente que queda fuera de los mercados. Lo que hay que hacer para arreglar esas situaciones es que el estado los vuelva a introducir. ¿Cómo? El estado, que recoge dinero de quien sí lo tiene, pone a disposición de quien quiera ayudar a esa gente a cubrir su necesidad (supongo que empresas farmacéuticas o profesionales médicos), ese dinero que ellos estarían dispuestos a pagar si lo tuvieran. Es ineficiente, sí. Es necesario, también. Eso es lo que debería hacer el estado.
    2. No tengo tanto interés en la complejidad computacional como para leer el artículo. Pero no se trata de optimizar funciones, sino de optimizar sentimientos (necesidades) y recursos, y eso los mercados sí que lo hacen bien (aunque no perfectamente).
    3. Dediqué un artículo completo a desentrañar el asunto en cuestión, y pensaba que había quedado claro. Veo que me equivocaba o bien que se te ha olvidado.

  8. 1. El capitalismo (“mercado” es un eufemismo desagradable) es un sistema de reparto de recursos escasos altamente ineficiente, como están demostrando los 5 millones de parados. Realmente opino que la humanidad, bajo un modo de producción diferente, avanzará muchísimo más deprisa y repartirá sus recursos de manera mucho más justa.

    2. “Optimizar sentimientos”. Lindo oxímoron. Cuenta a todos los parados que el “mercado” está optimizando sus sentimientos, verás qué risa. En cuanto a la complejidad computacional, pues me parece muy bien que no te interese. Sólo te cuento que ya tenemos hasta demostración matemática: los mercados NO son eficientes.

    3. Te equivocabas, tengo muy buena memoria. Navaja de Occam, como te dije en su momento. La panoplia de hipótesis accesorias que necesitas invocar para salvar la ley de la oferta y la demanda en el caso del mercado de trabajo (que sé que está en todos los libros de texto) la convierten en una parodia de lo que es una ley científica.

  9. A los puntos 1 y 2 prefiero no contestar, considero que son opiniones y cada uno tenemos la nuestra.

    En el punto 3 deseo detenerme porque tiene que ver con el motivo por el cual escribí aquí el primer comentario. El de no entender cómo va la economía en sus cimientos.
    Te voy a explicar por qué no tiene nada que ver con la navaja de Occam.
    La navaja de Occam sirve para elegir entre dos explicaciones, no entre una explicación y una cosa que no explica nada (aunque sea muy simple).
    Las curvas de oferta y de demanda para que funcionen se construirían de la siguiente manera: coges a toda la población, le preguntas a que precio está dispuesta a comprar/vender un producto y TÚ los ordenas de mayor a menor, en un caso, o de menor a mayor, en el otro, para que queden las pendientes como tienen que quedar. Por eso no puede haber pendientes contrarias a las que debe haber, porque siempre se ordenan las observaciones. Como se trata de contar cantidades de ventas frente a precios da igual que se cambie el orden de las transacciones, porque al final de lo que se trata es de contarlas. Si un tipo concreto (una observación en la encuesta) cambiara su preferencia (en el tiempo) y aumentara/disminuyera su precio límite se le cambiaría de sitio (reordenando) y la pendiente seguiría teniendo el mismo sentido aunque el gráfico tuviera otra forma (espero haber sido suficientemente claro, pero es tarde y estoy cansado, si de verdad sigues pensando que estoy equivocado escribo algo con más calma).

  10. Veamos, Lightbringer, te intento explicar mi punto de vista, de la forma más rigurosa posible. [WARNING: comentario muy técnico]

    La ley de la oferta y la demanda tiene un marco de trabajo y una predicción.

    * Marco de trabajo. Pregunta a todo el mundo cuánto estaría dispuesto a producir y a consumir, de un determinado bien, a un precio p. Así obtienes las curvas de oferta y demanda, O(p) y D(p).

    * Postulado básico: las fluctuaciones de precios ocurren en una escala temporal mucho más rápida que las oscilaciones de las curvas O(p) y D(p). De esta manera, tiene sentido obtener esas curvas y razonar sobre ellas. Muy importante: Un cambio en p NO CAMBIA O(p) y D(p). Si lo hiciera, la misma curva perdería su razón de ser!!!

    * Predicción 1: la curva de oferta es monótonamente creciente (O'(p)>0), y la curva de demanda es monótonamente decreciente (D'(p)<0).

    * Predicción 2: las curvas siempre se cortan, i.e.: existe un pc tal que O(pc)=D(pc), que es un valor de equilibrio en competencia perfecta, y un óptimo en cierto sentido.

    Bien, te digo que la predicción 1 es falsa para el mercado de trabajo. Aumentando el precio, puedes conseguir un aumento de la demanda y una reducción de la oferta. Para conseguir salvar la predicción 1 tienes que tirar el postulado básico y mostrarme curvas O(p) y D(p) que evolucionan en rangos de tiempo conmensurables con las fluctuaciones de precios… perdiendo la teoría todo poder explicativo!!!! ¿Qué predicción te queda? La teoría es trivial, una tautología.

    La predicción 2 depende de la predicción 1. Si las curvas no son monótonas y opuestas, no hay garantía de existencia y unicidad del precio de equilibrio. Incluso podría ocurrir un equilibrio perverso, en el que las fluctuaciones al alza del precio disminuyan la oferta.

  11. Vamos a ver, las fluctuaciones en el precio son más rápidas que los cambios en las curvas porque el precio depende de la posición de la curva en cada momento y cambia según se van realizando transacciones. No sube el precio ignorando las curvas, aunque no esté justo en el punto de equilibrio.
    Aumentando el precio y dejando TODAS las demás variables constantes (o con una velocidad de variación de magnitud inferior) es imposible que pase eso que usted dice, porque si un solo individuo no actuaría de esa forma (ningún empresario individualmente prefiere pagar más por menos trabajo y tampoco ningún trabajador cobrar menos por más trabajo) si sumas las preferencias de todos tampoco consigues que cambie el signo de la curva. Solo puedes explicar los comportamientos dejando que varíen otras cosas y por lo tanto dejando rangos de tiempo más amplios, como expuse en la entrada aquella.

  12. Yo sí creo que las curvas de oferta y demanda tienen “realidad”, en el sentido de que son razonablemente estables en el tiempo. Pero tienen, en ocasiones, la pendiente equivocada, y dan lugar a equilibrios perversos o, directamente, a falta de equilibrio. El precio, en ese caso, no se determina mediante la igualdad de oferta y demanda, sino mediante factores extraeconómicos: la fuerza relativa de empleados y trabajadores a la hora de influir en la legislación. Eso que antes se llamaba lucha de clases.

    Ejemplo. Si disminuimos el precio del trabajo (salario), puede que la oferta de trabajadores aumente. ¿Por qué podría ocurrir esto? Pues porque amas de casa y estudiantes que estaban fuera del mercado de trabajo se ven obligados a entrar, ante la disminución de los ingresos familiares. Porque los asalariados se ven forzados a pluriemplearse, o a hacer horas extra. Si esto ocurre, la pendiente de la curva O(p) es la contraria a la esperada. Y, bajo estas circunstancias, ¿quién nos asegura la existencia de un equilibrio?

    ¿Suele darse esta opción? Sí, claro. Sólo no se daría si los trabajadores tuvieran “otra” fuente de ingresos alternativa, que no fuera vender su fuerza de trabajo. Pero no la tienen.
    Los fabricantes de quesos, si el precio del queso disminuye, pueden dedicarse (tras un coste) a fabricar tornillos. Pero los trabajadores no pueden hacer otra cosa que trabajar. Quizás alguno intente usar sus ahorros para montar un bar. Pero creo que, estadísticamente, no es relevante. Y menos aún en una situación de crédito congelado.

  13. La historia aquí es que no te puedes plantear “si disminuimos el precio del trabajo” porque tú no tienes capacidad para disminuirlo, ni tú ni nadie. El precio del trabajo está en constante variación pero no porque nadie lo disminuya o lo aumente, porque lo hace el mercado en sí, la oferta y la demanda Eso que tú llamas “la fuerza relativa de empleados y trabajadores a la hora de influir en la legislación” no es más que otros factores que influyen en la forma de las curvas . No te puedes plantear que cambie el precio sin que cambien las curvas (excepto pequeñas oscilaciones). El único tope que encontraría el mercado, elemento externo al mercado, sería el salario mínimo legislado, y hasta ése se rebasa porque existe economía sumergida.

  14. Vamos a ver, te voy a explicar cómo funciona la ley de la oferta y la demanda. Siento el tono didáctico, pero te lo has ganado a pulso 🙂

    Las curvas de oferta y demanda las consideraremos conocidas y estables a lo largo del tiempo, vale? Las curvas nos dicen qué cantidad de producto está la sociedad dispuesta a crear o consumir, dado un determinado precio. El precio no lo fijo yo, bien lo sé, pero fluctúa solo. Esas fluctuaciones aleatorias dan lugar a movimientos correspondientes en la oferta y la demanda. Son la manera que tiene la sociedad de explorar posibilidades, y suponemos que irán atenuándose a medida que la sociedad encuentre el óptimo. Pero qué ocurre si ese óptimo es socialmente insostenible? Entonces fuerzas extraeconómicas tienen que intervenir. Eso ocurre con frecuencia con los productos de primera necesidad o, más aún, con el mercado de trabajo. Si buscas el óptimo para la LOyD… en ausencia de sindicatos es a salario cero. Ningún trabajador puede prescindir de trabajar, y muy pocos pueden hacer otra cosa. Así que una fluctuación a la baja del salario no reduce la oferta. Capisci? 🙂

  15. El precio no fluctúa solo. El precio está relacionado con la parte de la izquierda del punto de equilibrio, que son la gente que está negociando en cada momento y que se encuentran por encima del precio actual en caso de los compradores y por debajo en caso de los vendedores. El precio depende de las curvas y las curvas dependen del precio.
    Luego dices que la sociedad encuentra el óptimo, y en realidad el óptimo lo hace la sociedad, no es que los precios lo busquen. No hay óptimos socialmente insostenibles porque los óptimos los crea la sociedad cuando compra, vende y negocia libremente. Lo que puede haber son costes sociales no repercutidos, que el estado debería repercutir en los productores/vendedores.
    Volviendo al tema, que es mi opinión de que no puede haber curvas inversas de oferta y de demanda cerca del punto de equilibrio, sigo sin encontrar argumentos que me convenzan. El óptimo en el mercado de trabajo no puede ser a salario cero porque a salario cero nadie querría trabajar, por mucho que tú te empeñes en que la gente trabajaría por salario cero porque no pueden hacer otra cosa, según va bajando el salario te vas buscando otra cosa que puedas hacer y que te reporte un beneficio mayor, aunque no sea monetario. Si te ofrecen trabajo por 50€ al mes en vez de aceptarlo te vas con tu primo del pueblo a plantar tomates gratis.

  16. El tema de la fluctuación de los precios es un tema menor: puedes suponer un movimiento determinista, debido al exceso de oferta sobre demanda (o viceversa), y pudes suponer que hay fluctuaciones naturales en los precios debido al conocimiento incompleto del mercado. El resultado es el mismo: la búsqueda del equilibrio.

    Por supuesto que, si el precio del trabajo es muy cercano a cero, la gente no trabajará nada. Quizás no se vaya a plantar tomates, sino que se monte una revolución. Lo que primero pase. Se trata de que, en el régimen de salarios en el que nos movemos, la disminución del salario no comporta una disminución de la oferta. Realmente estás hablando de una situación en la que, ante la falta de demanda de trabajo asalariado, el modo de producción caería a modos pre-capitalistas. No estamos aún a esos niveles, afortunadamente. Si los salarios reales siguen bajando, como hacen desde los 80, entonces espera y verás…

    Lo que te quiero decir es esto: al disminuir el salario una fracción pequeña, el número de personas que deja de trabajar es… nulo. E incluso puede que haya personas que se incorporen al mercado de trabajo. Eso es contrario a las hipótesis de la ley de la oferta y la demanda. No estamos en equilibrio oferta-demanda salarial. ¡Afortunadamente! El equilibrio supondría la destrucción del modo de producción y de los logros tecnológicos y sociales de los últimos siglos.

  17. Mira, me voy a centrar en el último párrafo, que es de lo que iba esta discusión al principio.
    Cambia la palabra “salario” por “precio de la gasolina”; “numero de personas que dejan de trabajar” por “litros de gasolina que dejan de venderse”, “personas que se incorporen incorporen al mercado de trabajo” por “más combustible a la venta”. Podríamos estar de acuerdo con eso y no significaría que el mercado de la gasolina escapase a la ley de la oferta y la demanda, como afirmas en la siguiente frase. Lo del equilibrio ya lo hemos hablado, nunca se está en equilibrio, se está en puntos próximos. Si supones que estás en el equilibrio, cuando hay algún cambio (tanto en precio como en cantidad) es porque las curvas se han movido, y no sabes hacia donde cada una, pero sí que sabes que siguen ahí en alguna parte y con el mismo signo en la pendiente. La última frase prefiero no comentarla para no abrir más frentes que nos distraigan de lo principal.

  18. ¿Dónde queda el poder explicativo de la ley de la oferta y la demanda? Si todo cambio puede subsumirse en un cambio de las curvas… la ley se vuelve trivial. ¿Me podrías, por favor, dar alguna predicción no trivial de la ley, en estas condiciones?

    La ley de la oferta y la demanda, explicada de tu manera, no es ciencia. Es metafísica. Explicada de mi manera (de la manera de Adam Smith, Jean-Baptiste Say…) es ciencia… pero es falsa.

  19. Por fin hemos llegado a un punto donde creo que podemos estar más o menos de acuerdo. No estoy diciendo que la ley de la oferta y la demanda (explicada a mi manera) sirva para predecir nada.
    Solo sirve para intentar hacerse una idea de cómo funcionan las cosas y por donde van los tiros. Es cierto que a ésto no se le puede llamar ciencia, tal y como entendemos las matemáticas o la física, pero sí que es útil para explicar lo que ya ha pasado y para intentar intuir lo que va a pasar, tratando de parametrizar las curvas con algunas variables que sean más o menos controlables o medibles y ver cómo van a comportarse cuando cambie alguna de ellas. Por cierto, hacer esto científicamente cuesta muchísima pasta y el margen de error es alto.

  20. Solo quería añadir que es una herramienta para la toma de decisiones, pero no una ley que de resultados concretos en función de las entradas que metas, la decisión al final hay que tomarla aunque no tengas certezas absolutas sobre nada.

  21. Hm… me resulta curiosa la actitud de los economistas neoliberales en torno al poder predictivo de sus teorías. Me explicaré.

    Imagina un físico que publica un artículo en el Physical Review Letters afirmando que, si pones unos atomitos en tal posición, pasa X. Realmente, el físico se lo cree. Y si otros físicos hacen el experimento y no pasa X, el físico se retractará y aceptará que su teoría era errónea.

    Los economistas clásicos funcionan de otra manera. Predicen X. Obligan a los gobiernos a adoptar medidas desagradables en base a su predicción de que X. Y cuando X no ocurre, entonces dicen que “sólo era una opinión”.

    ¿Ejemplos? Días antes de que Lehman Brothers cayera, sus bonos eran calificados como AAA por S&P y Moody’s. Economistas de la Universidad de Chicago escribieron artículos alabando el sistema islandés meses antes del colapso. Esos mismos señores que se creen con derecho a dirigir nuestras vidas, han FRACASADO estrepitosamente como científicos. En el mundo de la física no durarían ni dos telediarios. Hacen mala ciencia. No por error, sino por malicia. Porque así ganan más dinero. El estudio sobre la economía islandesa estaba financiado… por la Cámara de Comercio de Islandia. Y sobre los estudios de S&P y de Moody’s… ¿qué decir?

    De ahí el título del post: “Error vs Mentira”. La ley de la oferta y la demanda… ¿predice o no predice? Depende. Cuando se equivoca, los economistas dicen que es “una guía” para pensar. Pero cuando quieren dictarnos la política económica la equiparan con la ley de la gravitación universal. Se ponen y se quitan la bata de científicos según les interesa.

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