Archivos Mensuales: julio 2011

El IV Reich

Bismarck fracasó. Hitler fracasó. Merkel va a intentarlo.

Los estados rescatados deberán perder parte de su soberanía. Son niños traviesos, no han hecho sus deberes, nosotros sabemos mejor que ellos lo que les conviene. Lo ha dicho Schäuble, el ministro de finanzas alemán, y no se le ha caído la cara de vergüenza. En Roma existía el concepto de esclavitud por deudas, ¿por qué no aquí?

El Deutsche Bank es un elemento de conquista mucho más eficaz que la Wehrmacht.

Lo más interesante del caso es un comentario de un lector de El Mundo, que bien podría ser mi vecino: “mejor alemanes que socialistas”. No es la primera persona en decir esas cosas. Hubo muchas, a finales de los años 30. Igual han oído hablar de ello…

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Bye bye, Bankia! (¿dónde está mi oso?)

Soy cliente de Caja Madrid. Unos cuantos políticos deshonestos, del PSOE y del PP, lo han convertido en un banco privado, que han llamado “Bankia”. Con “k”. ¿Quizás un guiño al movimiento okupa? Y voy a dejar de ser cliente, me llevo mi dinero a otra parte.

¿Por qué? ¿Tienen un minuto? Querría contarles una algo.

Las cajas de ahorro no son bancos. Hay mucha gente que no lo sabía, pero se están enterando ahora, quizá demasiado tarde. Las cajas eran entidades sin ánimo de lucro. Los beneficios que obtenían se reinvertían íntegramente. Pagaban buenos sueldos a sus empleados, financiaban miles de proyectos, y tenían obras sociales: bibliotecas, cuidado de ancianos, centros culturales, investigación científica, recuperación del patrimonio histórico, etc. etc. También tenían control político, que es lo más cercano que tenemos al control democrático.

Ya que no estaban presionadas por tener que repartir dividendos, las cajas podrían haberse mantenido alejadas de las prácticas de riesgo en que incurrieron los bancos. Pero al ser el control democrático insuficiente, lo hicieron, y también necesitaron dinero público para ser rescatadas.

En el momento actual, la banca no financia lo suficiente ni el consumo ni la inversión. El país está estancado. Los bancos deben jugar un papel de lubricante económico, y el lubricante está seco. El gobierno, tras haber salvado a los bancos, podía haberles exigido que facilitaran el crédito, aun a costa de perder tasa de beneficios. No lo hizo, porque todos sabemos quién manda aquí. Pero las cajas de ahorro son diferentes. En su caso, el rescate podría haber dado el impulso al gobierno para forzarlas a cambiar su política crediticia, con criterios sociales y no capitalistas. Tenía una oportunidad de oro: la creación de una banca pública que nos sacara de la depresión.

¿Es eso lo que ha hecho? No, todo lo contrario. Las convierten en bancos, que, con sus criterios de mercado, sabemos dónde nos van a llevar. ¿La excusa? Las cajas, debido a la participación de los partidos, eran propensas a la corrupción. ¡Dioses! ¡Por ese mismo argumento, deberíamos cerrar el Congreso! No lo van a creer, pero creo que ahí, quien más quien menos, pertenece a algún partido. Es un precioso reconocimiento tácito del eslogan básico del 15M: partitocracia no es lo mismo que  democracia. Pero, aun así, había un mayor control democrático sobre Caja Madrid del que hay sobre el consejo de administración del Grupo Santander (es decir, nulo). Y, por lo tanto, se les puede obligar a hacer política bancaria con criterios sociales, que es lo que hace falta en estos momentos.

Entonces, se crea Bankia. Se despide a miles de trabajadores. Pronto acabará la obra social. Se van creando, poco a poco, comisiones abusivas (como los 2€/mes por tener un saldo < 2000€). Todo porque la gestión privada siempre es mejor que la pública. Y, para demostrarlo, ponemos al mando a don Rodrigo de Rato, ministro de economía de Aznar, que vivió del inflado de la burbuja inmobiliaria, y cuya primera medida es fijarse el hermoso sueldo de 10’5 millones de euros anuales. Con la que está cayendo, y sin haber hecho aún nada. Esto lo hace el señor que estaba al frente del FMI mientras se fraguaba la crisis… y no lo vio. O si la vio, y no nos lo dijo. O  incompetente o criminal, elijan ustedes. Para más detalles, leed este artículo de Juan Torres, catedrático de economía de la Universidad de Málaga, aún más duro que el mío.

Del señor Rato, como decían Les Luthiers, se espera que “antepoga sobre los mezquinos intereses partidistas, los supremos intereses personales”.

Un sueldo de directivo 1000 veces mayor que el sueldo base de su misma organización es algo que resulta obsceno. Pero no es el motivo por el que me voy. Me voy porque no quiero ser cliente de un banco tradicional mientras haya alternativas. Y las hay.

Esta crisis, y la creación de Bankia, van a hacer el agosto de la banca ética. De momento, sólo conozco uno, y de momento me gusta, aunque no pongo la mano en el fuego por nadie, y menos aún por un banquero. Espero que seamos muchos los que saquemos el dinero de Bankia. Recordad que, a diferencia de otros bancos, su fuerza está en el número de nóminas que gestiona. Espero que llegue a ser un problema la cantidad de gente que se va, y que eso haga al gobierno reflexionar. Espero que surjan muchos bancos con normativas crediticias transparentes, porque se den cuenta de que a los clientes nos importa qué se hace con nuestro dinero.

P.S. (11/07) DRY Valencia ha lanzado una linda contra-campaña publicitaria al kafkiano “hazte bankero”.

P.P.S. (11/07) Echad un ojo a este vídeo de Attac

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