Archivos Mensuales: mayo 2011

El altar de las pelotitas de goma

El viernes por la mañana me encontraba de paso en la plaza de Catalunya. Suelo pasar cada mañana por el lugar, camino del cercanías, para luego contarle a mi vecino las andanzas de la acampada y oírle despotricar a gusto contra los perroflautas (término que ha debido escuchar de labios de don Federico, porque, la verdad, jamás antes se lo había oído, y ahora lo repite de continuo). Mirad, no voy a ir de héroe, ¿vale? Sólo diré que estaba cuando se tomó la plaza de nuevo, y que me encantó ver el espíritu de la gente… y los nervios de los mossos amorossos. Ay, hijo, ¡¡haberte metío a físico teórico!!

Al terminar, fuimos recogiendo los cartuchos y las pelotitas, y montamos este altar tan mono

¿A que es chulo? Parecen velitas, pero no. Eso era lo que nos disparaban… Mi vecino dice que algo haríamos, que seguro que teníamos la plaza sucísima. Ains… Mientras le escuchaba, y ya desesperao de hacerle entrar en razón, saqué el boli y me puse a dibujar…

Y, ya puestos…

Vayan las dos dedicadas al honorable F. Puig, y a los mossos amorossos. Este tipo entrará en el ranking de los mayores patinadores de la historia de la política, debido al gran patinazo del viernes.

Ains, yo quería que éste fuera un blog de análisis, ameno y eso, sí, pero de análisis. Bueno, la próxima entrada, ¿va?

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G7e9

Pues hoy se me ha puesto en las narices comenzar un blog, mira tú. Mira que soy retro. Y, encima, de política. La idea del nombre es un comentario a vuelapluma en una entrevista muy reciente a Eduardo Galeano. “¿El G20? No, el G-siete mil millones”. La idea del G-siete mil millones, el G7e9, me gusta. Es la idea de la democracia real, de la democracia directa, en la que la humanidad tome todas sus decisiones directamente, sin representantes, i.e.: sin caciques.

Pero el blog está dedicado a mi vecino de arriba, don Fulano de Tal, un señor muy calvo, muy serio y muy formal. He intentado mil veces explicarle mis ideas, pero no consigo hacerme entender. Quizás es que las ideas son inconsistentes, o quizás no las sé exponer con claridad. No sé. Yo, a mi vecino, le hago preguntas, alguna más fácil, otra más difícil. Por ejemplo:

¿Por qué tenemos que votar a personas? ¿No sería mejor votar a propuestas? Y, para picarle, le cuento de la democracia ateniense, que votaba sólo las propuestas, y los líderes de la asamblea se elegían… al azar.

¿Por qué no podemos cambiar de elección a mitad de legislatura? En tiempo real, los políticos podrían ir viendo cómo pierden apoyo hasta que un día… oooops!

¿Por qué los políticos no son responsables legales de los incumplimientos del programa electoral? Y si no pueden cumplir lo que prometen, que prometan globitos.

¿Por qué se permite a los bancos crear dinero de la nada, pero no a los estados? Ésta pregunta es más difícil, porque he tenido que explicarle por qué digo que los bancos crean dinero de la nada… ¿Ah, que ustedes tampoco lo saben? Pues sigan leyendo, sigan…

¿Por qué puedo elegir a mi alcalde y no al gestor de mi empresa? ¿Por qué la democracia abarca ciertos aspectos de la vida pública, pero no otros, como la economía?

¿Son el capitalismo y la democracia compatibles? El capitalismo significa que el ámbito económico sea gestionado por los mercados. ¿Son los mercados lo mismo que la democracia? Y si no coinciden, ¿cuál elegimos?

¿Por qué se permite a las agencias que calificaron como AAA las hipotecas basura evaluar la deuda pública de los países? Ésta es realmente simple, pero miren, que no, que no me entiende.

¿Por qué cada estado tiene que tener una capital? ¿Por qué Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao… se tienen que sentir “segundonas”? ¿No es una especie de atraso tecnológico?

¿Por qué hay que votar usando papel? Y usar tecnología de árbol muerto cuando podríamos pulsar… un botón…

¿Por qué hay que usar fórmulas matemáticas complicadas para repartir los escaños entre los partidos? Con lo fácil que sería tener un solo representante, que lleve asociado el peso de sus votantes…

¿Por qué el voto tiene que ser secreto? ¿No sería mejor responsabilizar a los ciudadanos de sus decisiones? Si la razón es el miedo a las represalias… ¿no es ése, en realidad, un problema en una verdadera democracia?

Mi vecino… Ains…

Mi vecino de arriba, Sabina.

Eduardo Galeano y el G-7.000.000.000

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